Santo Domingo, 20 ene (EFE).- Cientos de feligreses arribaron desde la madrugada de ayer a la Basílica Nuestra Señora de La Altagracia, en el municipio de Higüey, pernoctando debajo de los paraguas y de la carpa colocada para que se cubran del sol y de eventuales lluvias.
Los visitantes colocaron colchones, sabanas y frazadas para descansar en el suelo, mientras que otros hacían la fila para cuando abrieran el templo poder besar el cuadro de la Virgen de La Altagracia.





